«Dios ha sido reemplazado por Ford». Un Mundo Feliz de Aldous Huxley
Un Mundo Feliz de Aldous Huxley, es junto a 1984 y Fahrenheit
451, una de las mayores distopías existentes en el mundo literario. No
obstante, no es trivial que las obras mencionadas se publicaran en el marco del
siglo XX. Su inspiración fue suscitada a partir de las incertidumbres generadas
por los retos de un mundo contemporáneo cada vez más globalizado, donde la
tecnología había despuntado –especialmente en campo militar–. Por ende,
surgieron nuevos debates morales, éticos, sociales, políticos y un largo
etcétera. En estas nuevas líneas de pensamiento filosófico, destaca aquella
centrada en el cuestionamiento del control ejercido por los estados a sus
ciudadanos. Ejemplo de ello es la famosa obra de Michel Foucault: Vigilar y
Castigar. Estos cuestionamientos surgieron de las nuevas formas de
organización tomadas por los jóvenes estados-nación o sus conflictos, entre los
que encontramos los totalitarismos. Sin embargo, hay una lógica que se ha ido
imponiendo independientemente del tejido social o político de los territorios,
y esa es la de la productividad y el capital, una de cuyas expresiones contemporáneas
es el neoliberalismo.
Con relación al tema de la productividad exacerbada, podemos
retornar a nuestro punto de inicio: Un Mundo Feliz. El tema central del
libro es la deshumanización de la sociedad, donde todos se encuentran
«unificados» bajo un único poder incuestionable puesto que la ciudadanía es
feliz y nunca siente dolor. Como el título de la obra indica, parece un mundo
idílico, pero más lejos de la realidad, el coste que ello tiene es la pérdida
de la humanidad, de la individualidad, creatividad y del colectivismo. Este efecto
se consigue a partir de la estandarización y clasificación de los seres
humanos, los cuales son creados en base a unas normas genéticas en un
laboratorio, además de ser adoctrinados desde su nacimiento mediante la
«hipnopedia», es decir, la repetición de lecciones y eslóganes mientras los
niños duermen. El objetivo de adecuarse a las normas sociales preestablecidas y
ser útiles para la sociedad. Podríamos afirmar que el mundo creado por Aldous
Huxley se rige por utilitarismo, tal es así, que el amor y cualquier tipo de
relación –ya sea de amistad o familiar– están prohibidas y entendidas como
variables que afectan de forma notablemente negativa a la productividad del
individuo. Por esta misma cosmovisión, los humanos son clasificados según sus
capacidades y las necesidades de la sociedad en castas, incluso cada una de
ellas tiene una forma de vestimenta específica. Cualquier elemento fuera de
esta estabilidad es una anomalía, incluido el protagonista, pero para más
información de la historia recomiendo encarecidamente la lectura de la obra.
Se genera así una distribución de probabilidad forzada. En
una población natural, ciertas variables como la altura suelen seguir una
distribución normal, donde la mayoría de las personas se sitúan en el promedio,
con una cantidad menor de individuos en los extremos. En Un Mundo Feliz,
el estado no quiere una campana de Gauss natural, prefiere la eliminación de la
variabilidad o de la desviación típica mediante la artificialidad conseguida a
partir de la eugenesia. Si tradujésemos literariamente esta sociedad a una
tabla estadística imaginaria, podría verse así:
|
Casta |
Población Est. |
Desviación
Típica (σ) |
Variabilidad |
|
Alfas |
5% |
2.0 |
Mínima |
|
Betas |
15% |
2.0 |
Mínima |
|
Gammas |
25% |
1.5 |
Casi Nula (Clones) |
|
Deltas |
30% |
1.5 |
Casi Nula (Clones) |
|
Epsilones |
25% |
1.5 |
Casi Nula (Clones) |
Tras esta explicación podemos vislumbrar como la obra es una
profetización de qué pasaría si la ciencia cayese en manos de un estado
totalitario. También resalta los peligros de presentar como neutral una clasificación
que, en realidad ordena, jerarquiza y produce sujetos. Esta reflexión conecta
directamente con el ODS 16, relativo a la paz, la justicia y las instituciones
sólidas, en la medida en que una sociedad justa no puede construirse sobre
sistemas de clasificación deshumanizantes. La estadística, como herramienta de
conocimiento y gestión pública, solo puede contribuir a instituciones más
justas si se utiliza con transparencia, responsabilidad y respeto a la dignidad
humana.
Bibliografía:
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Edición). Cátedra. (Obra original publicada en 1932)
Naciones Unidas. (s. f.). Objetivo 16: Promover
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Zhamurashvili, L. (2014). Dehumanized society in Aldous
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